Una vez todo pintado con el gesso, elegí los colores para pintar todo sin que se toquen los mismos colores en ningún lado. Lamentablemente me olvidé de lijarlo, pero igual no quedo para nada áspero.
La mayoría de los colores necesitaron solo dos manos, salvo el amarillo y el verde que quedaban muy desprolijos así que les dí una tercer mano.
Las piezas chiquitas, las de encastre y los tubos del banco de descarga los pintamos a pincel por una cuestión de practicidad .
Por último el martillo lo dejé sin pintar para que le de un toque aún más a algo casero.
Lamentablemente no tuve tiempo de barnizar nada, sino hubiese quedado más protegido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario